Contradicciones de una observadora

Sin duda alguna, nuestra vida cotidiana está llena de situaciones paradójicas y, es que, hay numerosos contextos (familiares, personales, sociales, mediáticos) en los que se dan situaciones contradictorias. ¿Te habías parado a pensarlo alguna vez?

Seguro que si te paras a pensar encuentras más de una. Por ejemplo, imagina que vas caminando por la calle y te encuentras con la siguiente imagen (Figura 1). Vale, puede ser que el caso en concreto sea algo exagerado pero, ¿quién no se ha encontrado con algo similar? Son malas señalizaciones de tráfico que te hacen sentir frustrado e indeciso, incluso angustiado, como conductor. Y, es que, tal y como se puede observar fácilmente, en este caso se nos dan tres mensajes diferentes, todos ellos a través de la comunicación visual y, todos ellos contradictorios: ¿cómo obedecer la obligación de girar a la derecha obedeciendo la prohibición de girar a la derecha y la señal de dirección prohibida? Lógicamente, estas señales no tienen sentido alguno y al final los mensajes transmitidos se anulan entre sí haciendo que, con toda probabilidad, el conductor decida seguir recto (al menos es lo que yo haría).

¿Quieres un ejemplo de contradicciones en tu vida diaria? Pues bien, después de una semana analizando cada una de las palabras que algunos de mis profesores y algún que otro “jefecillo” me decían he descubierto alguna que otra.

En primer lugar, me gustaría resaltar ese paradójico ejemplo del profesor que, mientras está explicando cómo debíamos presentar nuestro trabajo ante el resto de nuestros compañeros nos indica que nunca debemos hacerlo sentados y, mucho menos, leyendo el Power Point. Hasta aquí todo bien; la paradoja aparece cuando caes en que en ese mismo momento, se esconde en su sillón ensimismado en la pantalla del ordenador, donde no tiene otra cosa que un Power Point… ¿Dónde ha quedado eso de “predica con el ejemplo”?

Por otro lado, cabe destacar una de las contradicciones que mi jefe ha cometido en esta semana. Durante una presentación de un plan de publicidad en el departamento dijo “pues bien, por si este plan perfecto fallase, tengo un segundo plan en el tintero…”. O_o 🙂 ¿Si el plan es perfecto para qué necesitas un salvavidas? Nunca va a fallar,… o quizás sea que no existen planes perfecto y solo los hay casi-perfectos.

¿Una contradicción en un contexto social? Pues, sin duda, el de la mujer maltratada que, en la mayoría de los casos, no ha entendido que su marido no la quiere mucho cuando la pega. Y, es que, cuando se hace daño a una persona no se la quiere. ¿Dónde está la contradicción? Pues en unir dos términos que son imposibles de ligar o equiparar: pegar y querer.

 

Campaña contra el maltrato que trata de romper esa paradoja o contradicción tan asentada en las mujeres maltratadas
Campaña contra el maltrato que trata de romper esa paradoja o contradicción tan asentada en las mujeres maltratadas

Y ya para terminar,… os confesaré mi propia paradoja: soy de las personas que piensa que las cosas que son sencillas al final son las más complejas. Lo sé, es una contradicción total porque si es complejo ya no es sencillo pero sigo pensándolo… ¿De verdad nunca se te ha pasado por la cabeza?

Jennifer García Carrizo

desde Madrid



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Un comentario sobre “Contradicciones de una observadora

  • el 18 abril, 2014 a las 15:52
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    Hola Jennifer me ha encantado este post. Precisamente tengo que hacer un trabajo que consiste en fotografiar las contradicciones con las que me encuentro en la vida diaria pero me esta costando un poco. Tu me podrías dar mas ejemplos? Muchas gracias

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