‘Homeland’, ¿hasta dónde puede crecer la tensión?

Alguno me diría, con razón, lo fácil que resulta hablar bien de una serie cuando la avalan montones de premios y magníficas posiciones en votaciones tanto de la crítica como del público. Yo le respondería que la programación de los canales, el elevado número de éstos y las erráticas ubicaciones horarias son el mejor caldo de cultivo para que grandes series pasen desapercibidas. Y que la audiencia estatal prefiere la comodidad de las series de chascarrillo continuo tipo Aida o ANHQV antes de someterse a momentos tensos como los que pueblan ‘Homeland’. También me jugaría el pellejo alabando irónicamente como joyas han pasado desapercibidas a lo largo de los tiempos: desde ‘Seinfield’ hasta ‘The Office’.

‘Homeland’ es una adaptación de una serie de éxito israelí llamada ‘Hatufim’. Dificílisimo afrontar hablar de ella sin incurrir en el riesgo del spoiler. Lo intento: el sargento marine Brody (Damien Lewis) es rescatado tras ocho años de cautiverio en Irak. La agente de la CIA destacada allí Carrie Mathison (Clare Danes) recibe una confidencia (en una soberbia escena inicial del primer capítulo, escena tras la cual a uno le es materialmente imposible abandonar el visionado de la serie. Estáis avisados) que habla de un soldado americano que ha cambiado de bando. Brody vuelve a Estados Unidos en olor de multitudes, ensalzado como héroe y Mathison sospecha que él puede ser el traidor. Hasta aquí leo.

La duda: ese es el sustento de la serie a lo largo de una fascinante primera temporada y tres capítulos iniciales de la segunda que, hasta el momento, mantiene, si no supera, la expectativa. Dosis de acción justificada, intriga política, esa estética sobria y azulada propia de series como ‘Fringe’ o ‘Rubicon’, combinada con los efectivos flash-backs y las escenas situadas en Oriente Medio (no espoileo si digo que la segunda temporada arranca en el Beirut de los barrios dominados por Hezbollah). Uno podrá decir que a la obsesión por los rusos de hace décadas los americanos la han sustituido con una nueva obsesión (lógicamente desde el 11-S) y que de ese escenario no salen.

[img_reflect_center src=”/wp-content/uploads/homeland_2.jpg” title=”Treme”]

Pero resulta que ‘Homeland’ se sustenta en una dosificación muy sabia, de un trabajo de actores excelente, también reconocida en premios, de un perfecto y riguroso trabajo de ambientación que también contiene la píldora envenenada de la crítica al anquilosamiento burocrático y a la concurrencia de intereses políticos. Todo ese caldo de cultivo (más cierta tensión sexual no resuelta o resuelta a trompazos) configura una serie de esas del mecagoenlalechecomolaacabanasí. Desde ciertos episodios de las primeras temporadas de ‘Lost’ o todas las de ‘Breaking Bad’ uno no había acabado capítulo tras capítulo boquiabierto y cariacontecido deseando que venga ya la semana que viene. ‘Homeland’ lo consigue, y encima hay capítulos con música de Miles Davis (incidental, sí, pero Miles Davis).

Espabilad.

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Francesc Bon

desde Barcelona



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4 comentarios sobre “‘Homeland’, ¿hasta dónde puede crecer la tensión?

  • el 29 octubre, 2012 a las 11:30
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    Gran serie, a pesar de que la descubriera muy tarde… Una cosa no quita a la otra… Tensión contenida que se desgrana al final de cada capítulo, con cuenta gotas, bien hilvanada… Difícil para una narración en la que intervienen la CIA, el heroísmo patrio, el mundo americano siempre en guerra. Pero lo consiguen…

    Mi primera ilusión cuando en uno de los primeros capítulos oí mencionar de pasada a Thelonious Monk, es que la serie contendría mucha buena música. Bueno, hay menos de la que esperaba, pero se agradecen esas incursiones en Davies que comentas o ese end cover del capítulo 9 con Leonard Cohen.

    Resaltaría dos personajes que no has mencionado mucho, pero que me enganchan a la trama casi tanto como sus protagonistas (muy bien Danes, bastante bien Lewis), que son Mandy Patinkin (soberbio) y David Marciano, la punta cómica de una lanza narrativa que hiere y mata a cada paso de la intriga que desvela.

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  • el 29 octubre, 2012 a las 15:05
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    Pues no sabes como me alegro de que te guste: para eso nos empeñamos algunos en insistir e insistir a la gente, para que apague los canales que te enchufan lo que les sale de las narices, y opte por elegir lo que ver.
    Gracias por el comentario !!

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  • el 16 enero, 2013 a las 15:10
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    Estupenda serie. La primera temporada termina en la cresta de la ola, te deja ansioso por la segunda. Y por fin llega, y no defrauda ¿cómo pueden ponerte en tensión todos los capítulos sin que flojee la historia? Que grande!!!

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    • el 16 enero, 2013 a las 16:43
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      Pues sí: la segunda temporada no se queda corta. Más bien le da esa vuelta de tuerca que parece (parecía) imposible dar.

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