Si la noche del viernes pasó rauda y veloz, aún quedaba la del sábado. Menos afluencia en público aunque no peor calidad en el cartel. De hecho la noche del sábado tenÃa como gran aliciente la llegada de Iggy & The Stooges y !!! (CHK CHK CHK)

La que podrÃa pasar a denominarse la noche de la iguana comenzó con una pintoresca escena digna de mención a cargo de Perico y los suyos, o lo que es lo mismo, Guadalupe Plata. La formación de Úbeda arropa un estilo ecléctico y experimental que bebe fundamentalmente del blues estadounidense de épocas pasadas sin perder un ápice de identidad jienense. Tras tantear terreno en el escenario de la Cadena Ser con varias instrumentales dieron rienda suelta a un recital de energÃa, buen ritmo y sorpresas. El que todavÃa no se habÃa acercado de modo certero a Guadalupe Plata pudo descubrir el buen sabor del sonido de la guitarra, el bajo casero compuesto por un barreño boca abajo, un palo de fregona y una cuerda tensada (soul tub para los iniciados), la baterÃa y la voz punzante y acertada. Lo que algunos ya denominan como blues pantanoso tiene claros exponentes en ‘Gatito’, ‘Baby, me vuelves loco’ o ‘Este cementerio’, por decir unas cuantas. Se metieron al público en el bolsillo en cuestión de media hora y el que llegaba quedaba inducido cual hipnosis en movimiento. Imposible no sucumbir a ese torrente de ritmo. No hay que perderles demasiado la pista a éstos muchachos.
Después del espectáculo de los de Jaén tocaba recomponerse. Mano de Dios, formación inglesa con toques flamencos –tonterÃas aparte, el vocalista se crió con una guitarra debajo del brazo cerca de Sevilla-, atrajo a un buen grupo amantes de los toques primigenios de guitarra andaluza en el escenario de Ron Brugal.
También de Jaén aunque de estilos muy distintos venÃa Supersubmarina, último fenómeno ‘indie’ de masas en castellano. Ciertamente, tienen ritmo y atraparon entre sus fauces a un público muy joven. Pero su estilo no reside muy lejano a la tendencia de la radiofórmula de grupos como Despistaos, por ejemplo, de cantinela fácil que para los oyentes más exigentes no supuso un aliciente en la noche.
Sin duda, el espÃritu de las primeras ediciones de Territorios Sevilla en las que el festival se denominaba motu propio de música de los pueblos lo supo encarnar mejor que nadie 17 hippies. Es difÃcil salir al escenario de la Cadena Ser al tiempo que Iggy & The Stooges lo hacÃa a su vez sobre el Territorios. Los alemanes encajaron demasiado bien ese fondo de recinto con más claros que rellenos. No obstante, las almas de la noche que no encontraban un hueco al lado de la mayoritaria apuesta de la iguana y su particular paso, no dudaron en probar suerte con algo diferente. 17 hippies fue una de las actuaciones con mayúsculas de esta edición de Territorios Sevilla. La puesta en escena de los doce componentes en dos niveles, según protagonismo, y con profusión de instrumentos- desde el banjo al acordeón pasando por el violÃn o el clarinete- , conquistó a un público ganado a pulso de trabajo bien hecho y experiencia. Desde la balada a la polka o la rumba, los componentes aprovecharon sus lecciones de castellano para meterse al público aún más en el bolsillo. Hilarante, cortÃsimo recital y entrega absoluta por ambas partes. El respetable clamaba ya al final de la actuación por un bis que cayó en saco roto pero que despegó una sonrisa en más de un miembro de 17 hippies desde el bastidor.
Otro de los grupos nacionales con más tirón del momento, Lori Meyers, ocupaba al mismo tiempo el escenario Cruzcampo. El buen sabor de la música que los alemanes dejaron quedaba en la palabra cuando se mezcló con la atmósfera pop made in Granada, en apogeo tras una hora de concierto. Imagen elegante por bandera al mando de la voz inconfundible de Noni. Los Lori hacÃan enloquecer en un sinfÃn de niveles. Los más adeptos al grupo se revolvÃan en lo más inmediato al escenario mientras otros grupitos lo hacÃan marcándose bailes extraños, a causa de lo ingerido, con riguroso sentido del ritmo y el arrollamiento. En cualquier caso, Lori Meyers se plantó con un setlist festivalero sacándole partido a su último disco ‘Cuando el destino nos alcance’. ‘Rumba en atmósfera cero’, ‘Ventura’, ‘Sus nuevos zapatos’ o la tediosa y desubicante ‘¿Aha han vuelto?’. Supersubmarina se fue de la lengua en su concierto y anticipó una de las sorpresas de la noche: la colaboración con Lori Meyers. Cantaron juntos uno de los mejores temas de la banda granadina ‘Tokio ya no nos quiere’, que si bien no sonó como deberÃa fue por el desatino en coger el tono del vocalista de Supersubmarina. Lástima no haber dejado otra canción para cantar con Chino. No faltó algún guiño a Triana y un cara a cara con ‘Viaje de estudios’ para culminar con su reciente y tarareable ‘Mi realidad’.
Para algunos la realidad era que los horarios andaban muy justos. Los más cautos se despegaron de la atmósfera granadina mirando atrás para coger con tiempo y sitio privilegiado a los sevillanos Maga. Con seguidores dispersos por el aforo y una inamovible primera fila los que habÃan esperado el ocaso de los Lori se hicieron notar pronto. Poco después de las 2:30 Maga comenzó a introducirnos en su particular ambiente de pop de riffs conseguidos y letras trenzadas con esmero. Público variopinto en un concierto donde las pistas estaban bien elegidas, aunque bien podrÃan haber encajado muchas otras. ‘Sal y otras historias’, ‘Silencio’ o la tan adaptable al contexto actual ‘Antorcha humana’ se encargaron de hacer vibrar a los asistentes. Canciones que son mezcla a partes iguales de música y poesÃa como ‘Diecinueve’ que erizó los vellos a más de uno. Tampoco faltó la mágica ‘Astrolabios’ que desató ese universo encerrado en los discos de Maga casi al inicio. Firmaron un directo Ãntimo y de buena calidad observado desde un lado del escenario por la gente de Lori Meyers. Faltó el bis, nos dejaron con ‘El ruido que me sigue siempre’ para no anular las ganas de darle siempre una nueva escucha a su discografÃa.
La noche avanzaba a pasos de gigante y sólo quedaba rendirse ante el ritmo frenético de los portugueses Buraka Som Sistema y el torbellino de música electrónica de la mano de Junior Boys, The Zombie Kids y The Orb que durarÃa hasta las 6 de la mañana.
Y de la misma forma que la música llegó al sur, se fue para seguir recorriendo buena parte de los festivales de verano que inundan el territorio nacional y el internacional. Sólo queda contar los dÃas para la celebración del próximo Territorios Sevilla.
Si queréis ver más imágenes del festival, os recomendamos acudir a la galerÃa de Flickr de Gritanlosdedos, donde está la colección completa…






08 jun 2012

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