‘No habrá paz para los malvados’, un thriller ligeramente descafeinado

Es difícil hablar de esta película por muchos aspectos, bien por el protagonista, bien por el reparto o por el hecho de estar nominada a tantas estatuillas de los Goya. ¿Se debe felicitar al caballo ganador si competía contra burros de feria? Puede parecer drástico, pero es la sensación que me ha dado la última película del señor Enrique Urbizu.

El último trabajo de Enrique Urbizu, 'No habrá paz para los malvados'
© Warner Bros

Muchos ojos puestos sobre el último trabajo del director vasco, después de tanto tiempo alejado de las cámaras tras rodar las películas que le han merecido tal respeto: ‘La caja 507’ y ‘La vida mancha’, siendo ésta última del año 2003. Ocho años de diferencia entre sus dos últimos trabajos, un tiempo más que suficiente para aprender, mejorar y reflexionar, aunque de la misma manera que ‘La Caja 507’ nos muestra la miseria de la construcción y especulación que tanto nos ha acechado hasta ahora, en ‘No habrá paz para los malvados’ juega con nuestros sentimientos crecientes de falsa seguridad, de protección y de que todo lo que vemos en la televisión se queda en esa caja. Los planos finales de la película juegan con este concepto de manera eficiente, mostrándonos a niños, madres, ancianos, con la agonía de ver que su felicidad se vería truncada si supiesen qué o quién tienen al lado.

La película transcurre en un Madrid de fecha indeterminada, donde el protagonista, Santos Trinidad, una versión seria de Torrente, comete un triple asesinato debido a su estado de embriaguez. Es lo que tiene el alcohol, que convierte a los héroes en villanos y a las feas en la mejor opción. Su fechoría queda descubierta por un testigo el cual logra huir. A partir de éste punto la película gira en torno a la búsqueda del testigo. Paralelamente, la juez Chacón interpretada por Helena Miquel, sigue las pistas dejadas por el culpable del triple homicidio, avanzando lo suficiente para dejar en entredicho la eficacia de los cuerpos policiales y sus métodos. Mención también para el papel de Juanjo Artero, nominado a mejor actor de reparto por hacer de poli bueno que lleva haciendo una década y el testimoníal papel que hace Rodolfo Sancho como sufrido compañero de Santos.

Como a día de hoy es imposible separar a José Coronado del concepto de defecar con los yogures de propiedades mágicas, lo escribo ya para ahorrar el chiste. Es ir a lo fácil, lo sé. Más de una línea la habría acabado mencionando las bondades que habrían tenido esos productos sobre la salud del protagonista Santos Trinidad interpretado por José Coronado. Un papel que bien le ha merecido el Goya como mejor actor y en mi opinión, más que merecido, pues en toda la película no me acordaba de sus constantes viajes al baño en los anuncios de televisión (Veis? Ya estamos otra vez… )

Con largos y a veces tediosos planos que nos muestran el día a día de un Madrid oscuro, como New York en cualquier película de cine negro de los últimos años, donde el blanco y el negro que define a policías y ladrones deja a Santos como el perfecto gris. Nos encontramos con un thriller descafeinado, de una trama innecesariamente larga que roza ligeramente lo ridículo en ciertas partes importantes de la misma y una falta de definición clara en las ambiciones del personaje, el cual no sabemos en ningún momento el porqué de sus acciones ni el motivo de la cruzada en la que se embarca.

A pesar de estos defectos que considero que tiene la película, es una opción de cine diferente a lo habitual y que por desgracia no nos acostumbran a verlo en España. Malacostumbrados a películas donde Bruce Willis acaba con un tercio de la población sevillana (hasta cuatro veces) es difícil aceptar películas creíbles dentro del contexto, donde las personas son personas y los villanos no son arquetipos recreados de cualquier cómic de DC de los años 80. Si ‘No habrá paz para los malvados’ se ha llevado seis Goyas de los catorce posibles, significa que es lo mejor que tenemos en el cine español, o que es lo único destacable?

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Película: No habrá paz para los malvados

Dirección: Enrique Urbizu Guión: Enrique Urbizu y Michel Gaztambide

País: España Año: 2011
Duración: 109 min Género: Thriller

Interpretación: José Coronado (Santos Trinidad), Rodolfo Sancho (Rodolfo), Juanjo Artero (Leiva), Helena Miquel (juez Chacón), Pedro María Sánchez (Ontiveros), Nadia Casado (Celia)

Producción: Gonzalo Salazar-Simpson y Álvaro Augustín

Música: Mario de Benito Fotografía: Unax Mendía

Distribuidora: Warner Bros
Estreno en España: 23 septiembre 2011

No habrá paz para los malvados

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