A simple vista, podrÃa parecer que ‘Four lions’ es una absurda locura cinematográfica que ha perdido el norte de la gracia y el buen gusto. Eso pensaron muchos cuando vieron ‘El gran dictador’ de Chaplin o ‘La vida de Brian’ de los Monty Phyton. Probablemente, no sea una pelÃcula fácil de ver sin plantearte muchas diatribas morales y éticas.
OlvÃdalo, disponte a reÃr. No le des más vueltas. Está pelÃcula no tiene grandes pretensiones, pero consigue todas sus aspiraciones. Nos hace reÃr, nos proporciona una excusa para quitarle la careta a los violentos y humanizándolos nos los devuelve, tercos, patosos, absurdos. Unos Mortadelo y Filemón (con la mitad de la T.I.A. acompañándolos) de la yihad islámica.

Usando un lenguaje fÃlmico pseudo documental, consigue lo que otros antes no pudieron, como la fallida ‘Borat’. Consigue sorprender ante su audaz valentÃa y además nos reporta la posibilidad de atisbar una sátira correcta del fanatismo (da igual cual sea) y una crÃtica mordaz del terrorismo integrista (de forma particular), porque como se ha asumido con el tiempo, todo merece que el humor simplifique nuestros problemas para que los normalicemos y asumamos su falta de coherencia y necesidad social.
Tal vez esta pelÃcula no deberÃamos verla nosotros, sino los fanáticos y violentos que ostentan el asesinato como argumento polÃtico. Tal vez todos los fanatismos deberÃan tener su propia pelÃcula de humor negro.
Para las interpretaciones, actores polivalentes de poca fama pero largo recorrido, sobre todo televisivo, proyectando en su excentricidad cómica las aristas más hilarantes del guión, que mantiene ciertos altibajos pero que no deja de entretener en todo el metraje.
Los dogmas de fe, sobre todo los irresponsables y anacrónicos, también son criticados con acertado ingenio, pero no debemos ver esta pelÃcula como un arma arrojadiza con la mirilla telescópica apuntando al mundo árabe. La incongruente y muchas veces negligente actuación polÃtica antiterrorista, también es criticada y señalada con el dedo acusador de la risa.
Proveniente de Inglaterra y con la herencia humorÃstica de ‘Atraco a las 3’, ‘Rufufú’ o ‘El quinteto de la muerte’, se anticipa como un gran atrevimiento que se verá proporcionada un tiempo después de su época. Máxime, viniendo de un paÃs que ha sabido asumir de manera correcta sus circunstancias geo-social-polÃticas que supone, lamerse sus propias heridas.






08 oct 2011

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