Buenafuente se despide. Por ahora…

Dicen que todo lo bueno se acaba (una puta incongruencia, lo sabemos) y así es. Cuando tienes 17 años, el verano se acaba por mucho que a ti te joda volver al instituto. Al terminar un libro que te haya agarrado por dentro, por más vueltas que le des a las tapas, ahí no encontrarás una letra más. Ayer, aunque avisado días antes, Buenafuente (el programa y el showman), nos dijeron adiós con la mano antes de que se apagaran las luces y eso es así, por mucho que miréis la tele con cara de nabos y le demos la vuelta al mando, canal arriba, canal abajo.

Se ha terminado uno de los mejores formatos televisivos que hemos tenido en este país, pero por extraño que parezca, no nos deja un sabor agridulce la despedida. Tal vez porque los compañeros se han hartado de decirnos, que no es un adiós sino un hasta luego. Por eso y porque en el fondo es entendible. Después de 7 años, todo el mundo necesita un respiro.

Buenafuente pone punto y seguido a su programa.

También dicen que a veces es mejor dar un paso atrás, para coger impulso, que dar dos hacia adelante que no lleven a ningún sitio. Suponemos que en mayor o menor medida, esta idea se había instalado en la cabeza de Andreu hace tiempo, pues con la vista puesta en otros grandes del Late Night de nuestro país, que en el pasado sucumbieron a su propia estrella, nos jugamos los ahorros para la universidad de los chavales a que ahora que parece haber encontrado un equipo a su medida, había llegado la hora de reinventarse o morir. Claro que sí, coño!

Hace unos días que barruntábamos la posibilidad de dedicarle una entrada a Berto Romero, después de que estrenara el tema “Me lo tiro”, con sus Border Boys y nos demostrara una vez más, que es uno de los genios creativos más elocuentes que tenemos en nuestro país. Pero se nos pasó el arroz y el notición nos pilló en gallumbos (sí, sí, de esos con corazoncitos), así que la entrada tendrá un toque más general y tendremos que centrarnos no sólo en él, sino en que BFN ha cerrado para no volver.

Sí, lo sabemos. Es como cuando te cierran ese garito que te ha visto crecer o como cuando ves la última película en el cine de verano de tu pueblo, antes de que construyan un edificio de apartamentos en su solar. Pero al hilo de lo que decíamos antes, la comedia vive en nuestros días un momento dulce, correcto, parafraseando a Antonio de la Torre en ‘Primos’. Por eso entendemos que la presión sea fuerte y que haya que actualizar los formatos para no perderse en las formas. Como otros.

Seamos sinceros también. El programa últimamente era más flojo. Muy centrado en ponerle voz y cara a blogueros, indignados o gente común de la calle, con algo que decir. También menos selecto en el listón de los chistes. Sin olvidar que el presentador gafapasta, nunca ha sido un gran entrevistador. Pero seguía siendo Buenafuente y ninguno nos esperábamos que nos lo fueran a quitar.

El Showman catalán que le puso su apellido al programa, como el padre que reconoce a su hijo con su nombre, se ha convertido con los años en el mejor conductor de programas de entrenamiento de este país, con humor y con seriedad, a partes iguales. Vamos lo que viene siendo un profesional, creativo y cabroncete (las C&C de la comedia). Y con él, han ido cayendo y rejuntándose algunos de los mejores también, a veces desde la amistad que les une (como Corbacho o Jordi Evolé) o descubiertos por su acertado ojo (como Edu Soto o David Fernández) y además ha sabido exprimirles y conjuntarse con ellos para regalarnos cada madrugada (quien no se empolló libros de excusas para llegar tarde al curro, por quedarse viendo el programa hasta tarde?), momentos de hilarante humor, genial baremo comediante de nuestra sociedad y de tres generaciones de españoles que hemos olvidado con énfasis el cutre show de Crónicas Marcianas (Javier Sardá? Quién? Ese no presentaba documentales de viajes en ‘Callejeros’?).

Berto ha sido el último, el niño bonito creemos. Aquél que ha conseguido que el maestro se ponga en guardia. Este tío es bueno, Andreu… Se decía así mismo cada noche ante el espejo del camerino. Seguramente el mejor colaborador que ha pasado por el programa, que haya combinado tan bien su propio desparpajo para el cachondeo, con el selecto humor del jefazo. Con su visión para darle al público justo lo que quiere, pero sin adornos, no porque él nos imponga que es lo que queremos. Sino porque nosotros se lo hemos pedido cada jodida noche, que hemos antepuesto su visita catódica, a cualquier otra cosa.

No había pasado nada igual en este país, desde Oliver y Benji. Joder, las 8… Me voy a casa que empieza ‘Campeones’.

Nos quedamos con dos momentos de Andreu, para el recuerdo. El monólogo del programa después de los Goya, con su melopea fingida (o tal vez no…) y sus conversaciones cómplices con Joan Eloy, amplificador involuntario con su risa, de las mejores ocurrencias de Buenafuente.

De Berto dos pinceladas (sin hacer de menos a tantos buenos miembros del equipo que han pasado por BFN), para quitarnos el sombrero ante su acierto: El monólogo que le entregó a ‘El club de la comedia’ y en el que pudimos ver que es un todo terreno al que su propio estilo le vale para engrandecer un texto normalito y la primera vez que Buenafuente se fue de vacaciones y le prestó el programa a este chavalito de gran nariz y mejor lengua (sin guarradas, es que es el que mejor la usa ahora mismo para hacernos a algunos partirnos la caja) y a él no le tembló el pulso, incluso nos hizo olvidar durante un mes, que el programa tenía otro presentador.

Nos sabe mal que esta entrada se quede sin mención a Ana Morgade, que en la última etapa se convirtió en una estupenda partener, sabiendo combinar morbo y humor, con soberana maestría y dando una lección a otras compañeras de función. (Sí, sí, hablamos de Anna Simón y Pilar Rubio, o es que vosotros no estábais pensando en ellas?).

En fin, no recordemos lo que fue, porque nos han prometido que van a volver. No se sabe cuándo ni cómo, pero van a volver. Y allí estaremos, con el colmillo afilado y las ganas de reír intactas.

 

 

Chisco

desde Granada



¿Quiéres saber más de mí?
Todas mis entradas    |    Ficha de autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *