He matado a un superhéroe ¿y ahora qué?

En el mundo del cómic hay dos subcategorías principales: los cómics de superhéroes y todo lo demás. Por regla general, la gente se introduce en los tebeos (salvo raras excepciones cuya primera viñeta fue a los veintitantos y era ‘Maus’) en la pre adolescencia y por norma más habitual se hace siguiendo a algún (o algunos) personajes heroicos, vestido con mallas y en algún caso, un turbio pasado que tenga que ver con un experimento del gobierno o un líquido mutante.

Puestos en faena, quien no haya leído nunca un cómic de algún tipo con poderes en su lucha contra un supervillano, que tire la primera piedra (pero que no tire a dar que nos conocemos).

Estos chicos tienen un problema con sus poderes

Si te gustan estas historietas, llevarás años siguiendo a los X-Men o a la tétrica evolución de Batman.  La reiteración contagia y de lo que se come se cría. 15 años consumiendo iconografía superheróica y tendrás a un treintañero que sabe a la perfección si el primer retortijón le dio a Spiderman en el número 80 de la versión americana o cual de Los 4 Fantásticos (tres ahora que le han dado boleto al hermano chamuscado) duerme bocabajo por un problema de hemorroides que tiene.

Ok, los cómics de superhéroes son sagrados, con sus tramas organizadas y sus personajes desarrollados con meticulosidad, pero qué coño, pidamos lo imposible, caguémonos en el estereotipo, filtremos información privilegiada: los defensores de la libertad, con sus poderes sobrenaturales, son unos cabrones. Unos fucking bastards del copón, que se marchan sin pagar de los restaurantes, salvan a niños de un incendio sólo por mejorar la prima de su campaña publicitaria con Nike o que no tienen miramientos si para salvar un autobús lleno de turistas, tienen que derribar un asilo de ancianos de las afueras (con ancianos y animador sociocultural vestido de payaso dentro y todo).

La visión de Garth Ennis en sus guiones, hilarante, ácida, irrespetuosa y el hábil trazo de Darick Robertson en el dibujo, absurdamente realista, perplejamente detallista, son la fórmula mágica para que ‘The boys’ sea tan bueno, el cómic que Tarantino lee cuando va a cagar. La historia que habría querido escribir Stan Lee si le quedara un poco de autoestima.

Tengamos en cuenta antes de nada, que a esta historia le da forma el tipo que dibujó ‘Transmetropolitan’ que es como ir por el mundo diciendo que escribiste “La naranja mecánica” o que pintaste “El grito”, pero en versión comiquera. O sea, con dos cojones…

Si eso ya no te atrapa, que Ennis le ponga su humor más negro a la trama, como hizo con los mejores momentos de Juez Dredd o Hellblazer (aunque por aquí le tenemos mucho aprecio por ‘El soldado desconocido’), tal vez si te convenza, pero por añadir algo más, te adelantamos de que va la cosa.

Los superhéroes están desbocados. Si vida fuera de las cámaras y de los rescates de última hora, está llena de perversión, corrupción, violencia y orgasmos de sadismo extremos, como sus superpoderes. La cosa se está saliendo de madre y que estos locuelos defiendan la paz y la justicia le cuesta al gobierno millones de dólares en destrozos, a los ciudadanos dolor y muerte y al mundo en general una sensación extraña de incertidumbre. Como dirían los platónicos: ¿quién vigila a los vigilantes?

De eso se encarga el Carnicero, un tiarrón del norte dispuesto a plantarle cara a estos superhéroes salidos, al mismo tiempo que le da un enfoque por detrás (vamos que la pone mirando a Cuenca) a la mismísima jefa de la CIA.

Un cómic llamado a convertirse de culto, seguidlo ahora que aún no es demasiado grande como para corromperse…

Chisco

desde Granada



¿Quiéres saber más de mí?
Todas mis entradas    |    Ficha de autor

2 comentarios sobre “He matado a un superhéroe ¿y ahora qué?

  • el 23 mayo, 2011 a las 16:59
    Permalink

    Vale, antes de leer la entrada ya había identificado la imagen. “Coño, eso es de ‘The Boys’ por lo menos”. Eso ya de por sí en un problema de frikismo. El otro problema es que ese cómic me lo recomendó el dependiente: “Léete éste, que a ti seguro que te va a gustar”. Joder ¿qué idea tiene de mí el de la tienda?

    Tengo dos tomos, no sé si han salido más. Me gustó más el primero, pero están muy bien los dos. Unas risas…

    Respuesta
  • el 24 mayo, 2011 a las 14:43
    Permalink

    Llevan publicados 7 números y creo que el octavo está ya a puntito de salir… Lo cierto es que es de esos cómics que te reconcilian con tu lado freak por pura extenuación cómica…

    Me he reído mucho con ellos, sin perder un ápice de calidad gráfica para que sigas disfrutando de un cómic de superhéroes como si no se estuvieran cagando en ellos… XD

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *