Con Movistar hemos topado…

Que Movistar (antes Timofónica Telefónica) es una empresa caótica, desquiciante, irresponsable, a veces incluso despreciable, así como otros muchos adjetivos que acaban en -able-, en lo que a atención al cliente se refiere es algo que sabemos todos, o por lo menos todos los que en algún momento nos hemos tenido que pelear (sí, sí, a voz en grito, hasta la exasperación y por teléfono, como lo oyen), discutir o ser increpados incluso, cuando hemos necesitado algo de su departamento administrativo.

Da igual que sea por telefonía fija o móvil, o adsl, promociones, seas empresa, autónomo o esquimal empadronado en Villafáfila.

@movistar_es al rescate...

Sea como sea, el tan temido momento de llamar al servicio de atención al cliente es para algunos el ‘pan nuestro de cada día’, el suplicio que toca, o simplemente, la tocada de huevos más grande jamás contada.

Lo curioso es que no hemos conocido servicio de atención al cliente que peor atienda y esto no es difamación, es constatación de un hecho en base a decenas (en nuestro caso), de prácticas reales llevadas a cabo en nuestro sufrido cuerpo y tiempo. Pero también en el de otros, que se las ven y se las desean con locuciones interminables, peticiones repetitivas de datos que no sirven para filtrar nada sino para ganar tiempo en responder (o no) la llamada, con respuestas vagas (a veces ininteligibles) cuando no falsas, que nos hacen perder nuestro valioso esfuerzo y paciencia, hasta que desistimos o les colgamos.

Hasta hoy. Hasta que Twitter entró en nuestras vidas, llenó el mundo de trinos anónimos y famosos y le proporcionó un megáfono de tres pares de pel%#t@$ a todo hijo de vecino, abierto al universo en la red y al que todos (aquí hasta ellos) prestamos atención.

Y es que resulta que en Twitter existe una cuenta (@movistar_es) que está encargada de chequear celosamente la red social de los 140 caracteres, en busca de críticas, problemas, alusiones, comentarios o menciones que estropeen la imagen pública e internauta de la mastodóntica empresa de telecomunicaciones.

Están a la que salta oiga, entrenadísimos. Tres ninjas, un mutante, dos espías rusos y alguno más chequean la red en busca de problemas “que solucionar”. Nosotros lo descubrimos porque el amigo @Tyrexito lo sufrió en sus carnes y lo twitteó desesperado. Curioso, al cabo de un rato de martilleo quejicoso tuitero, un ente espongiforme y nebuloso apareció de la nada y le dijo: “Nos sigues para DM? Cuéntanos que te pasa y deja que lo miremos…”

Así como si nada. Tan fácil. Como chasquear los dedos. Todo tan fácil como un tweet (o varios) para que alguien te haga caso. O dicho de otro modo. Nada como un tweet que leen 5000 seguidores para que a alguien le haga click el sentido de la responsabilidad y quiera ayudarte.

Si eres un usuario anónimo con un problema al teléfono es mejor colgarte, dejarte 47 minutos (de reloj, señora como se lo cuento, cronometrado con un Casio con luz), darte falsas esperanzas o directamente insultarte (como a alguna se le ha escapado el envite, sin haber despinchado la llamada del oyente), pero si manejas el cotarro en la red, si alguien puede escuchar tus gritos, entonces ahí le has dado colega, aparecerá @movistar_es para solucionar tus problemas…

O no… Otros no tienen tanta suerte como @KoKeBigBoss y @TitoIviasa…

Pero la cuestión ya no es esa, después de todo este chorro… Nos preguntamos. Es necesario tener un equipo de twiteros arreglando los problemas que no son capaces de arreglar miles de asesores comerciales, decenas de miles de operadores de atención al cliente, cientos de responsables de calidad y algún que otro jefe de departamento?

No podrían contratar a la misma gente que contratan para el Twitter en esos puestos? No perderían tantos clientes y nosotros sufriríamos menos…

 

Chisco

desde Granada



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